El Índice de Precios de la Vivienda ha experimentado una desaceleración inédita desde 2024, marcando un posible punto de inflexión en el mercado. A pesar de ello, los precios de la vivienda aún registraron un incremento del 17,8%, aunque ligeramente inferior al observado previamente, reduciéndose en un punto porcentual. Este aumento fue más pronunciado en el caso de las viviendas de segunda mano. La moderación en el crecimiento sugiere un enfriamiento gradual del mercado, tras un período prolongado de fuertes subidas. Analistas sugieren que factores como el aumento de los tipos de interés podrían estar contribuyendo a esta tendencia. Se espera que esta desaceleración continúe en los próximos meses, aunque la situación varía según la región. El impacto en la accesibilidad a la vivienda aún está por verse.
