Cuatro municipios holandeses – Alkmaar, Apeldoorn, Hengelo/Enschede y Helmond – fueron seleccionados para construir más de 30.000 viviendas, con planes aprobados y financiación asegurada para la construcción en sí. Sin embargo, el gobierno nacional no ha asignado fondos para las infraestructuras de transporte necesarias, como carreteras y líneas ferroviarias, lo que impide el inicio de los proyectos. Esta situación se produce a pesar de los esfuerzos continuos de varios gobiernos para abordar la escasez de 400.000 viviendas en el país mediante la creación de grandes desarrollos residenciales. Los municipios solicitaban 425 millones de euros para la infraestructura, incluyendo túneles ferroviarios en Apeldoorn para facilitar el acceso a las 6.300 viviendas planificadas. A pesar de contar con fondos municipales, la solicitud de financiación estatal fue denegada por la entonces ministra de Vivienda, Keijzer, durante la distribución de un presupuesto de 2.500 millones de euros destinado a infraestructuras. La falta de accesibilidad vial y ferroviaria amenaza con paralizar estos ambiciosos proyectos habitacionales. El gobierno actual planea añadir nueve nuevas ubicaciones de construcción a gran escala este verano, lo que agrava la necesidad de abordar la financiación de la infraestructura.