Las ventas de viviendas unifamiliales nuevas en Estados Unidos disminuyeron por segundo mes consecutivo, señalando una desaceleración en el mercado inmobiliario. La caída refleja un panorama económico incierto y el aumento de las tasas de interés hipotecarias. Este descenso podría indicar un enfriamiento de la demanda, después de un período de fuerte crecimiento impulsado por la pandemia. Los datos sugieren que los compradores se muestran más cautelosos ante las condiciones financieras actuales. Expertos señalan que la disponibilidad limitada de viviendas y los altos precios continúan siendo factores clave. La disminución en las ventas podría tener implicaciones para el crecimiento económico general del país.
