La Autoridad de Protección de Datos ha prohibido a hoteles y plataformas como Airbnb solicitar copias de documentos de identidad y tarjetas de crédito a sus clientes. Esta decisión se basa en que estas prácticas incrementan innecesariamente los riesgos de acceso no autorizado a datos personales, fraude y perjuicios económicos para los usuarios. La autoridad argumenta que la recopilación y almacenamiento de estos documentos no es proporcional a los fines perseguidos y vulnera la normativa de protección de datos. Se insta a las empresas del sector a buscar métodos alternativos para la verificación de la identidad y la prevención del fraude que sean menos invasivos para la privacidad de los clientes. El incumplimiento de esta medida podría acarrear sanciones económicas. La medida busca proteger los datos sensibles de los ciudadanos frente a posibles abusos.
