La clasificación hotelera por estrellas es un sistema internacionalmente reconocido para evaluar la calidad de los servicios y las instalaciones. Este sistema abarca desde hoteles de una estrella, que ofrecen servicios básicos, hasta establecimientos de cinco estrellas, asociados al lujo y la exclusividad. La categorización facilita a los turistas la selección de alojamiento según sus necesidades y expectativas. Si bien las estrellas indican un nivel de estándar, su interpretación puede variar ligeramente entre países. Expertos señalan que la clasificación, aunque útil, también funciona como una herramienta de marketing importante para los hoteles. La evaluación considera aspectos como la limpieza, el confort, los servicios ofrecidos y la calidad de las instalaciones. En definitiva, las estrellas sirven como una guía, pero no siempre reflejan la experiencia subjetiva del huésped.