El sector hotelero está experimentando una recuperación notable en el número de huéspedes, mientras que el alojamiento privado, como alquileres vacacionales, sufre una disminución considerable. Esta tendencia sugiere un cambio en las preferencias de los viajeros, posiblemente influenciado por preocupaciones sobre la calidad y la regulación en el mercado de alquileres a corto plazo. Los hoteles se benefician de la confianza restablecida en los estándares de servicio y la seguridad que ofrecen. A pesar del auge previo de plataformas de alquiler como Airbnb, los viajeros parecen priorizar ahora la comodidad y la fiabilidad de los servicios hoteleros tradicionales. Los expertos del sector atribuyen esta situación a un retorno a la normalidad post-pandemia y a la búsqueda de experiencias de viaje más predecibles. El análisis detallado de estos cambios es crucial para comprender la evolución del mercado turístico. Esta recuperación hotelera representa una oportunidad para la inversión y la mejora de las infraestructuras del sector.