Un exempleado de la Clínica de Londres intentó comercializar el historial médico de la Princesa Kate. Las autoridades han emitido una advertencia formal al individuo por el intento de acceso y venta no autorizados de datos personales. El incidente plantea serias preocupaciones sobre la privacidad del paciente y la seguridad de la información médica confidencial. La clínica ha colaborado plenamente con las autoridades en la investigación del caso. No se han revelado detalles específicos sobre cómo el empleado obtuvo acceso a los registros o a quién intentó venderlos. Este suceso ocurre en un momento de gran atención mediática a la salud de la Princesa de Gales, quien se recupera de una cirugía. La advertencia formal implica una reprimenda oficial, aunque no se han presentado cargos criminales hasta el momento.
