Una querella presentada por el CDE, tras una auditoría de la Contraloría, investiga el posible tráfico ilícito de fentanilo y morfina en el Hospital El Pino. La auditoría reveló la pérdida de trazabilidad de estas sustancias controladas, detectando ampollas despachadas sin la documentación necesaria que certifique su administración a pacientes. Se identificaron discrepancias entre las dosis prescritas y las efectivamente entregadas, generando sospechas sobre un posible desvío. El informe también evidenció inconsistencias significativas en los inventarios y controles de los fármacos sujetos a regulación especial. Las autoridades buscan determinar el alcance de las irregularidades y las posibles responsabilidades penales. La investigación se centra en aclarar si hubo un manejo indebido de los medicamentos y si se incumplieron los protocolos de seguridad establecidos. Este caso ha generado preocupación por la seguridad de los pacientes y la gestión de fármacos en el hospital.
