La película de terror “Obsession” ha recaudado cerca de 300 millones de dólares, generando un intenso debate en torno a su contenido y mensaje. La trama, centrada en una mujer asesina, ha provocado discusiones sobre la representación de la violencia y la misoginia en el cine. Críticos señalan que la popularidad de la película podría estar vinculada a la cultura “incel”, un movimiento en línea caracterizado por el resentimiento hacia las mujeres. Algunos argumentan que la película glorifica o justifica la violencia contra las mujeres, mientras que otros defienden su valor como obra de ficción. El debate se centra en identificar quién es el verdadero “monstruo” en la narrativa: la protagonista o las actitudes sociales que inspiran su comportamiento. La película ha reavivado la conversación sobre la responsabilidad de los medios en la perpetuación de estereotipos dañinos y la influencia de la cultura popular en las actitudes hacia las mujeres.
