Un alto superintendente de policía, Ian Chow, fue sentenciado a cinco meses y tres semanas de prisión por agresión indecente a una compañera de trabajo en tres ocasiones durante 2024. Las agresiones ocurrieron, incluyendo un evento social laboral, en la sede policial. La sentencia fue dictada el viernes en los Tribunales de Magisterados de West Kowloon. Chow fue declarado culpable de los cargos de agresión sexual. El fallo representa un duro golpe para la fuerza policial y un mensaje contundente contra el acoso en el lugar de trabajo. Su equipo legal argumentó por una pena menor, sin éxito. Este caso destaca la importancia de abordar y castigar el comportamiento inapropiado dentro de las instituciones.