Hong Kong está debatiendo reformas a sus arcaicas leyes sexuales, generando esperanza y frustración. La reforma busca modernizar la legislación, pero víctimas de abuso sexual prolongado, especialmente en la infancia, sienten que sus necesidades no son abordadas. Mui, una sobreviviente, relata el trauma de revivir siete años de abuso por parte de su padrastro, comenzando a los 13 años. La dificultad de recordar cada incidente es un obstáculo significativo para buscar justicia. Las víctimas critican que las reformas propuestas no consideran adecuadamente los efectos a largo plazo del abuso repetido. Existe preocupación de que los plazos de prescripción y la necesidad de recordar detalles específicos revictimicen a las sobrevivientes. El debate pone de relieve la complejidad de equilibrar la modernización legal con la protección de los derechos de las víctimas.