Dos aficionados a los autobuses clásicos en Hong Kong se enfrentan a la posible suspensión de un proyecto de restauración de un millón de dólares de Hong Kong. Terrence y su amigo Chung, herrero especializado en automoción, habían planeado devolver a su esplendor un autobús de dos pisos de la antigua China Motor Bus Company (CMB). El proyecto se desarrollaba en sus instalaciones en los Nuevos Territorios. Los restauradores se ven obligados a reconsiderar sus planes debido a complicaciones imprevistas. La situación pone en riesgo la preservación de un vehículo histórico de transporte público en la ciudad. Se desconoce el origen exacto de los obstáculos que amenazan la restauración. La iniciativa representaba un esfuerzo personal y una inversión significativa en la historia del transporte de Hong Kong.