Un reciente informe del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) revela la persistencia de la impunidad y la violencia contra las mujeres en el país. La mayoría de los asesinatos, catalogados como feminicidios, son perpetrados por personas cercanas a las víctimas, incluyendo parejas y familiares. El estudio identifica al Distrito Central y San Pedro Sula como las zonas con mayor concentración de estos crímenes. Los datos subrayan la deuda pendiente del Estado hondureño en la protección de los derechos de las mujeres y el acceso a la justicia. La falta de avances en la investigación y el enjuiciamiento de estos casos contribuye a la impunidad. El observatorio insta a fortalecer las políticas públicas y los mecanismos de prevención para abordar esta problemática. La violencia de género sigue siendo un desafío crítico para la seguridad y el desarrollo de Honduras.
