Desde este mes, los vendedores de baterías domésticas utilizan la mejora del certificado energético como un nuevo argumento de venta. Se sostiene que un label energético más alto incrementa directamente el valor comercial de la vivienda. Sin embargo, diversos asesores energéticos y la organización Milieu Centraal han emitido una advertencia al respecto. Según estos expertos, la instalación de una batería tiene un impacto mínimo o nulo en la calificación final del inmueble. Esta discrepancia sugiere que las promesas comerciales podrían no coincidir con la realidad técnica del etiquetado. Por lo tanto, se recomienda cautela a los propietarios que buscan revalorizar su hogar mediante esta tecnología. El objetivo es evitar inversiones basadas en expectativas erróneas sobre la eficiencia energética oficial.
