Una casa en el número 118 de Bà Triệu, Vietnam, fue adjudicada en una subasta tras una disputa sobre su valor. Inicialmente, la propiedad fue tasada en más de 4 mil millones de dongs vietnamitas (aproximadamente 156.000 dólares). Sin embargo, después de seis reducciones de precio, se vendió en subasta por solo 2,3 mil millones de dongs (aproximadamente 89.000 dólares). Los compradores originales, que habían estado viviendo en la casa durante siete meses, regresaron de un viaje para encontrarla ocupada ilegalmente. El caso ha generado preguntas sobre el proceso de valoración y la transparencia de la subasta. Las circunstancias exactas de la ocupación ilegal y la responsabilidad en la significativa desvalorización de la propiedad aún están siendo investigadas. La situación destaca posibles problemas en el mercado inmobiliario y el sistema legal vietnamita.