La industria cinematográfica de Hollywood ha comenzado a invertir en creadores pertenecientes a la Generación Z. Este cambio de tendencia se hace evidente tras el éxito de proyectos como "Backrooms" y "Obsession", originados por creadores de YouTube. El impacto de estas obras ha impulsado un debate interno sobre la evolución de la narrativa audiovisual. Las productoras buscan ahora captar el lenguaje y la creatividad nativa de las plataformas digitales. Este fenómeno sugiere un giro en la manera de descubrir nuevos talentos y desarrollar contenidos. En consecuencia, se abre una discusión profunda sobre cuál será el futuro del cine convencional. La integración de estos creadores marca una transición hacia modelos de producción más dinámicos.
