Hace cuarenta años, Hobart experimentó la nevada más intensa en 65 años. Aunque la nieve aún cae ocasionalmente en la ciudad, los expertos afirman que es mucho menos probable que Hobart despierte a un paisaje invernal cubierto de nieve como antes. El evento de hace cuatro décadas se recuerda como una nevada excepcional. Los cambios climáticos actuales sugieren que las condiciones para nevadas tan fuertes son cada vez más raras. Esta tendencia plantea interrogantes sobre el futuro de las nevadas en Hobart y Tasmania. Los residentes podrían tener que adaptarse a inviernos con menos nieve en los próximos años.