El artículo de Gisela Ortega explora el papel de la vergüenza en la configuración de eventos históricos. La autora argumenta que la vergüenza, manifestada a través de la humillación pública y el escarnio, ha tenido consecuencias trascendentales. Estas consecuencias incluyen la destrucción de carreras y legados, pero también la inspiración para la creación artística y la alteración del destino de naciones enteras. El texto sugiere que la vergüenza puede llevar al exilio o incluso al suicidio, demostrando su poder destructivo. Sin embargo, también implica que puede ser un catalizador para el cambio y la creatividad. El artículo, publicado en TalCual, invita a reflexionar sobre el impacto duradero de la vergüenza en la historia y la sociedad. Se ofrece una dirección de correo electrónico para contacto con la autora.