El pueblo costero de Orient Point, en Estados Unidos, presenta una peculiaridad en su planificación urbana: sus calles llevan el nombre de barcos, principalmente aquellos que comienzan con la letra "O". Esta denominación revela una conexión directa con la rica historia marítima de la zona y el auge de la construcción naval estadounidense durante los siglos XIX y principios del XX. La elección de estos nombres no es casual, sino una manifestación del orgullo nacional por la industria naval de la época. Los barcos a los que aluden eran, en su mayoría, transatlánticos de lujo que surcaban los océanos. El sistema de nomenclatura callejera ofrece una ventana al pasado colonial del pueblo y su estrecha relación con el transporte marítimo. Investigaciones sugieren que esta práctica de nombrar calles en honor a embarcaciones era más común de lo que se pensaba en la época.