Una controversia ha surgido en Gotemburgo tras la limpieza con hidrolavadora de la escultura "Sjömanshustrun" (La Esposa del Marinero), considerada un importante hito cultural. La empresa municipal de vivienda utilizó este método de limpieza de alta presión, generando preocupación por posibles daños a la obra. Expertos del Nordic Conservation Association y la Universidad de Gotemburgo han solicitado una inspección exhaustiva por parte de un conservador para evaluar el alcance de los perjuicios. Lisa Swedberg y Johanna Nilsson, firmantes de la denuncia, advierten sobre la amenaza al patrimonio cultural que representa esta acción. La escultura, de gran valor histórico y artístico, requiere ahora una evaluación profesional para determinar si sufrió daños irreparables. El incidente ha generado debate sobre los métodos de conservación y limpieza de monumentos públicos.
