Un monasterio con casi mil años de antigüedad, ubicado en Kiev, ha resultado gravemente dañado tras un ataque ruso durante la noche. Las llamas consumen parte del complejo histórico, generando preocupación por su posible destrucción. Las autoridades ucranianas confirman que el ataque formó parte de una serie de bombardeos sobre la capital. Se investigan los daños exactos y el alcance del incendio, aunque se teme por la pérdida de valiosas reliquias y elementos arquitectónicos. El monasterio, de gran importancia cultural y religiosa, era un símbolo de la historia de Kiev. Este incidente se suma a la creciente lista de sitios patrimoniales afectados por el conflicto en Ucrania.