Un colegio privado inglés con larga trayectoria ha anunciado su cierre de manera repentina, generando incertidumbre entre padres y alumnos. La noticia fue comunicada a los padres apenas una hora antes de hacerse pública, lo que ha provocado indignación y confusión. Se estima que el mantenimiento anual del colegio ascendía a 50.000 euros. Las razones oficiales del cierre no han sido detalladas completamente, aunque se presume que dificultades financieras podrían estar involucradas. La abrupta decisión deja a las familias buscando alternativas educativas para sus hijos. El colegio, de renombre, no ofreció un período de transición ni explicaciones detalladas a la comunidad educativa. Se espera que las autoridades competentes investiguen las circunstancias del cierre.