Una sequía prolongada ha reducido el caudal del Danubio a su nivel más bajo registrado en la entrada a Rumanía, en Baziaş. La empresa hidroeléctrica confirma una disminución significativa en la producción diaria de energía en las centrales de Porţile de Fier I y II. A pesar de esta reducción, las centrales continúan operando dentro de los parámetros normales y no se han producido interrupciones en el suministro. La producción actual representa la mitad del promedio de los últimos cinco años. La situación evidencia el impacto de las condiciones climáticas extremas en la generación de energía hidroeléctrica. Las autoridades están monitoreando la situación de cerca para evaluar posibles medidas adicionales. Se espera que la sequía continúe afectando el caudal del río en las próximas semanas.