El presidente checo, Petr Pavel, dio el inicio a la competición “1000 Millas de Checoslovaquia” en Praga. Un total de 130 vehículos históricos, principalmente de la época previa a la Segunda Guerra Mundial, participan en la carrera que une Praga con Bratislava y regresa. Más de la mitad de los automóviles son de fabricación checa, destacando la rica tradición automotriz del país. El evento conmemora una legendaria carrera de los años 30 y rinde homenaje a los ingenieros y diseñadores de la época. La competición busca revivir la historia del automovilismo en la región. Se espera que la prueba atraiga la atención de entusiastas y promueva el patrimonio cultural checo. La carrera se desarrolla a lo largo de un recorrido que evoca la gloria de las primeras competiciones automovilísticas.