Varios exministros y políticos en Dinamarca se niegan a ser entrevistados como parte de una investigación exhaustiva sobre la misión danesa en Afganistán. El historiador de guerra Niels Klingenberg Vistisen critica esta negativa, argumentando que demuestra una falta de respeto hacia el público y una incomprensión del valor de las entrevistas para obtener una visión completa de los acontecimientos. Vistisen subraya que la investigación no se centra en las figuras individuales, sino en la evaluación general de la misión. La negativa de los exfuncionarios obstaculiza la posibilidad de reconstruir con precisión el contexto y las decisiones tomadas durante la intervención. Esta situación plantea interrogantes sobre la transparencia y la rendición de cuentas en relación con la participación danesa en Afganistán. La investigación busca esclarecer las lecciones aprendidas y evitar errores similares en futuras operaciones internacionales. La falta de cooperación de los entrevistados podría comprometer la integridad y la exhaustividad del informe final.