Hipócrates, nacido en la isla de Kos alrededor del 460 a.C., es reconocido como el padre de la medicina occidental. Su enfoque se basaba en la observación clínica y el razonamiento lógico, alejándose de las explicaciones sobrenaturales de la enfermedad. Aunque no inventó la medicina, sistematizó las prácticas médicas de su tiempo y estableció un código ético para los médicos, conocido como el Juramento Hipocrático. Este juramento, aún relevante hoy en día, enfatiza la confidencialidad, la no maleficencia y el compromiso con el bienestar del paciente. Su legado perdura a través de sus escritos, que influyeron profundamente en el desarrollo de la medicina durante siglos. Hipócrates promovió la idea de que la enfermedad tiene causas naturales y que el papel del médico es ayudar al cuerpo a sanar.
