Las recientes e mortales inundaciones en el Himalaya no son eventos naturales imprevistos, sino desastres anunciados. Las advertencias sobre el riesgo fueron ampliamente difundidas, sin embargo, no se tomaron las medidas preventivas necesarias. Esta tragedia pone de manifiesto la preocupante inacción frente al cambio climático y sus consecuencias devastadoras. A pesar de las claras señales de alerta, quienes advierten sobre el calentamiento global continúan siendo objeto de burla y desprecio. El incidente subraya la necesidad urgente de una respuesta global coordinada y la priorización de la mitigación del cambio climático. Es crucial escuchar a la comunidad científica y actuar antes de que se repitan catástrofes similares. La falta de atención a estas advertencias pone en peligro la vida de las comunidades vulnerables en regiones como el Himalaya.