Una protesta de miembros ultraortodoxos contra el servicio militar obligatorio bloqueó una importante autopista cerca de Tel Aviv, provocando enfrentamientos con la policía. Las fuerzas de seguridad detuvieron a cinco manifestantes y utilizaron granadas aturdidoras y porras para dispersar la multitud, resultando en ocho heridos. La intervención policial, considerada violenta, generó críticas inusuales del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, conocido por su apoyo al uso de la fuerza contra protestas antigubernamentales. La manifestación se centra en la oposición de los ultraortodoxos a ser reclutados en el ejército israelí. El incidente ha reavivado el debate sobre la participación de la comunidad ultraortodoxa en el servicio militar. La autopista fue despejada tras la intervención policial, restableciendo el tráfico.
