Tras un año de implementación, las zonas de alta seguridad diseñadas para narcotraficantes parecen estar cumpliendo con las expectativas de jueces y personal penitenciario. Inicialmente requirieron un periodo de adaptación, pero ahora muestran resultados positivos en términos de control y seguridad. Hasta julio de 2025, cuatro detenidos han sido liberados de estas instalaciones especiales. Este dato sugiere que el enfoque, aunque severo, considera la posibilidad de reintegración. Las autoridades no han detallado las razones de estas liberaciones ni el seguimiento realizado. El balance general apunta a una mejora en la gestión de reclusos peligrosos. Se espera una evaluación más completa en los próximos meses con datos adicionales sobre reincidencia y efectividad.