El número dos de Hezbollah, Naim Qassem, ha insistido en el cumplimiento del alto el fuego actual y ha afirmado que Israel "no tiene otra opción" que aceptarlo. La organización libanesa demanda el despliegue del ejército libanés en las posiciones fronterizas actualmente controladas por Hezbollah, buscando así una nueva configuración de seguridad. Beirut, por su parte, busca garantizar su plena soberanía sobre todo su territorio. Esta exigencia se produce en un contexto de negociaciones en curso en Washington, donde se discuten temas relacionados con la estabilidad regional y la situación en el Líbano. Qassem no ha detallado las condiciones específicas para el repliegue de Hezbollah, pero enfatizó la necesidad de una solución duradera. La postura de Hezbollah refleja una creciente presión para resolver la disputa fronteriza y evitar una escalada de tensiones. El futuro de la zona dependerá de las conversaciones en Washington y de la voluntad de las partes para llegar a un acuerdo.
