La ciudad de Helsinki ha modificado una controvertida decisión de planificación urbana que generó críticas tanto de conductores como de la policía. La medida consistía en la extensión excesiva de las aceras en varios cruces del distrito de Alppila, lo que dificultaba la visibilidad y el flujo del tráfico. Tras las quejas, el ayuntamiento ha optado por reinstalar las señales de ceder el paso en forma de triángulos en estos cruces. La decisión se tomó por una estrecha mayoría y ha sido celebrada como una victoria del sentido común sobre la burocracia. Las modificaciones ya se han implementado en los cruces más visibles de Alppila. Esta reversión busca mejorar la seguridad vial y la fluidez del tráfico en la zona.