Dos helicópteros colisionaron y se estrellaron en la ciudad de Río de Janeiro, provocando la muerte de los seis ocupantes. El accidente ocurrió poco antes de las 09:00 hora local por causas que aún se están investigando. Tras el impacto, se desató un incendio masivo, afectando especialmente a un área donde se encontraban estacionados vehículos eléctricos. La explosión de uno de los aparatos provocó que varios de estos automóviles se incendiaran, generando una densa columna de humo visible desde lejos. Los bomberos lograron controlar las llamas aproximadamente una hora después del siniestro. Los restos de las aeronaves quedaron esparcidos en un radio de 100 metros, alcanzando incluso la parte superior de un edificio y una carretera cercana. Afortunadamente, las autoridades informaron que no hubo heridos en tierra.