Las autoridades húngaras han emitido una alerta sobre la posible baja presión de agua en las áreas cercanas a Ráckeve, Szigetbecse y Dömsöd. Esta situación se debe al aumento significativo en la demanda de agua, coincidiendo con la actual ola de calor que afecta al país. La escasez de precipitaciones y las altas temperaturas están exacerbando la presión sobre los recursos hídricos locales. Los residentes de estas zonas podrían experimentar interrupciones en el suministro o una disminución notable en la presión del agua. Se recomienda a la población un uso responsable del agua para mitigar los efectos de esta situación. Las autoridades están monitoreando de cerca la situación y podrían implementar medidas adicionales si es necesario. Se insta a los ciudadanos a mantenerse informados a través de los canales oficiales.