Hungría enfrenta una ola de calor que podría alcanzar los 40 grados Celsius durante el fin de semana. Sin embargo, antes de la llegada del calor extremo, se prevén tormentas fuertes y posible granizo para este lunes. A partir de la segunda mitad de la semana, se espera un cambio en las condiciones meteorológicas con la llegada de la sequía. Las temperaturas subirán considerablemente, generando alertas por el riesgo de incendios y problemas de salud relacionados con el calor. Las autoridades recomiendan tomar precauciones para protegerse de las altas temperaturas y estar atentos a las actualizaciones del pronóstico del tiempo. Este contraste entre tormentas y sequía plantea desafíos para la agricultura y la gestión de recursos hídricos en el país.
