Las recientes olas de calor en Hungría han devastado las fuentes naturales de polen, poniendo en grave peligro a las poblaciones de abejas. La situación, que se ha intensificado durante el mes de agosto, amenaza con provocar hambruna y sed entre estos importantes polinizadores. La falta de polen, alimento esencial para las abejas, compromete su supervivencia y podría afectar significativamente la producción de miel. Expertos advierten que la escasez de recursos podría debilitar las colonias y aumentar su vulnerabilidad a enfermedades. Esta crisis subraya la creciente vulnerabilidad de los insectos polinizadores frente al cambio climático. Se necesitan medidas urgentes para mitigar los efectos de las olas de calor y asegurar el futuro de las abejas húngaras.