Alemania y Dinamarca registraron temperaturas récord el sábado, marcando un nuevo hito en la intensa ola de calor que afecta a Europa. Alemania alcanzó los 41.3°C cerca de Saarbrücken, en la frontera con Francia, estableciendo una nueva máxima histórica. La ola de calor se extiende desde Escandinavia hasta los Alpes, impactando significativamente en la región. Se espera que el calor continúe avanzando hacia Polonia en los próximos días. Las autoridades han emitido alertas y recomendaciones para proteger a la población vulnerable. Este fenómeno climático extremo se suma a las crecientes preocupaciones sobre el cambio climático y sus efectos en el continente europeo. La situación exige medidas preventivas y una evaluación continua de los riesgos asociados a las altas temperaturas.