La República Checa experimentará un ligero descenso en las temperaturas al inicio de la semana, aunque seguirán rondando los 30°C con posibilidad de lluvias y tormentas aisladas. Según el meteorólogo Štefan Handžák del Instituto Hidrometeorológico Checo, las temperaturas tropicales regresarán a lo largo de la semana. Se prevé que en algunas zonas se alcancen máximas de hasta 36°C. El cielo estará despejado en general y las precipitaciones serán escasas. Este cambio climático implica un breve respiro del calor intenso antes de un nuevo aumento de las temperaturas. Las autoridades recomiendan tomar precauciones ante el calor.
