Las autoridades de Francia y Madrid han implementado medidas restrictivas debido a una intensa ola de calor. En Francia, se ha prohibido el consumo de alcohol en espacios públicos para mitigar riesgos sanitarios. Por su parte, Madrid ha cancelado las proyecciones públicas del partido del Mundial de España para evitar aglomeraciones bajo temperaturas extremas. Asimismo, se han emitido advertencias específicas sobre el uso del transporte ferroviario debido a posibles fallos técnicos o riesgos para los pasajeros. Estas decisiones buscan priorizar la salud pública y prevenir emergencias médicas relacionadas con la deshidratación y el golpe de calor. Las autoridades instan a la población a seguir las recomendaciones oficiales y evitar la exposición prolongada al sol.