En Houston, una de las ciudades anfitrionas del Mundial, la zona designada para los aficionados de la FIFA congregó a unas 30.000 personas. Las altas temperaturas, que alcanzaron los 32 grados Celsius, provocaron que un gran número de asistentes sufriera golpes de calor. Al menos 110 personas requirieron atención médica en la ciudad debido a esta condición. Las autoridades sanitarias atendieron a los afectados en la zona de aficionados. El incidente subraya los riesgos para la salud asociados con eventos masivos al aire libre durante olas de calor. Se recomienda a los asistentes tomar precauciones para evitar la deshidratación y el agotamiento por calor. Las autoridades continúan monitoreando las condiciones climáticas y brindando asistencia médica según sea necesario.