Un fenómeno meteorológico con forma de Omega está provocando un bloqueo atmosférico en Europa, impidiendo el desplazamiento de masas de aire caliente. Este sistema atrapa el aire cálido entre dos zonas de baja presión más frías, intensificando las altas temperaturas en la región. La persistencia de este patrón climático está contribuyendo a una prolongada ola de calor. El sol también está jugando un papel importante en el aumento de las temperaturas. Los expertos indican que esta configuración atmosférica es la responsable de la inusual duración y severidad de las temperaturas elevadas. Se espera que la situación continúe mientras el bloqueo de Omega se mantenga.