El ministro de Trabajo francés ha emitido recomendaciones para afrontar la ola de calor que azota el país. Entre ellas, se permite a los empleados vestir ropa más informal en el trabajo, incluyendo bermudas, siempre que sean apropiadas y estén bien confeccionadas. Esta medida busca priorizar el confort de los trabajadores ante las altas temperaturas. El ministro aboga por adoptar prácticas similares a las de países del sur de Europa, como España, Italia y Grecia, donde se está más acostumbrado a climas cálidos. La flexibilidad en el código de vestimenta se suma a otras recomendaciones, como asegurar una hidratación adecuada y la disponibilidad de espacios con aire acondicionado o ventilación. El objetivo es proteger la salud y el bienestar de los empleados durante la ola de calor. La medida ha sido recibida positivamente por sindicatos y empresarios.