La intensa ola de calor que afectaba a Italia comienza a ceder con la llegada de tormentas y una disminución en las temperaturas. Inicialmente, 21 ciudades estaban en alerta roja por calor extremo, pero para mañana solo quedarán dos. La región de Lombardía se encuentra bajo alerta naranja, mientras que 13 regiones adicionales están en alerta amarilla. Datos recientes de Copernicus revelan récords de calentamiento oceánico en junio, lo que subraya la urgencia de abordar el cambio climático. Se espera que el descenso de las temperaturas continúe en los próximos días, proporcionando un respiro a la población después de semanas de calor sofocante. Las autoridades instan a la precaución, especialmente en las zonas bajo alerta, y recomiendan mantenerse hidratados y evitar la exposición prolongada al sol.