Expertos del ADAC, el mayor club automovilístico de Alemania, recomiendan aumentar la presión de los neumáticos en 0,2 bares cuando las temperaturas superen los 30 grados Celsius. El calor extremo y el asfalto caliente pueden dañar las llantas, aumentando el riesgo de deformación y accidentes. Este ajuste simple puede prevenir costosas reparaciones, que podrían superar los 1.600 lei (moneda rumana). La recomendación busca mitigar los efectos del calor sobre la integridad estructural de los neumáticos. Mantener la presión adecuada contribuye a una conducción más segura y económica durante los meses de verano. Ignorar esta precaución puede comprometer la seguridad del vehículo y sus ocupantes.