El aumento de las temperaturas en Portugal durante junio provocó un incremento significativo en la demanda de servicios de emergencia y atención médica. La línea SNS24, el número nacional de salud, recibió 110.000 llamadas más en comparación con el mismo mes del año anterior. Este repunte presionó tanto al sistema de emergencias prehospitalarias (INEM) como a los servicios de urgencias hospitalarias. Las autoridades sanitarias atribuyen este aumento a las complicaciones de salud relacionadas con el calor, como golpes de calor y deshidratación, especialmente entre la población vulnerable. Se recomienda a la población tomar precauciones para evitar los efectos del calor, como mantenerse hidratado y evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día. La situación evidencia la necesidad de reforzar la capacidad de respuesta del sistema de salud ante eventos climáticos extremos.