Una estimación preliminar de salud pública revela que aproximadamente 480 personas más de lo esperado fallecieron durante la reciente ola de calor. Este incremento en la mortalidad resalta la vulnerabilidad de la población ante temperaturas extremas. Las autoridades sanitarias están analizando los datos para comprender mejor el impacto del fenómeno. Se observó que los grupos de mayor riesgo fueron los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. El informe subraya la necesidad de implementar mejores medidas de prevención urbana. Asimismo, se recomienda extremar las precauciones durante los picos de calor estivales. Estos hallazgos alertan sobre el efecto creciente del cambio climático en la salud pública.