La agencia de salud pública francesa ha reportado aproximadamente mil muertes adicionales durante la reciente ola de calor. Este incremento en la mortalidad se observa particularmente en los fallecimientos ocurridos en domicilios. Los médicos y enfermeros que trabajan en terreno se encuentran bajo una fuerte presión asistencial debido a la demanda generada por las altas temperaturas. Las autoridades sanitarias temen que el número de víctimas mortales aumente en los próximos días si las condiciones climáticas persisten. La situación exige una vigilancia continua y medidas de protección para los grupos más vulnerables. Se están reforzando los equipos de asistencia a domicilio para atender la creciente necesidad de cuidados. La ola de calor está poniendo a prueba el sistema de salud francés.
