La ola de calor sin precedentes que azota Francia ha cobrado la vida de cuatro menores y continúa elevando el número total de fallecidos. En París, un hombre adulto fue encontrado sin respuesta en el Canal Saint-Martin tras nadar en una zona no autorizada. Los hospitales franceses están registrando un aumento significativo en las admisiones de pacientes, lo que genera una fuerte presión sobre los servicios de urgencia. Expertos, como el climatólogo Jean-Pascal van Ypersele, advierten que, de no reducirse drásticamente las emisiones de CO₂, las futuras olas de calor podrían ser aún más extremas. La situación refleja la creciente vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático en Europa. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones y evitar actividades acuáticas riesgosas.
