República Checa se prepara para varios días de intenso calor, con temperaturas que podrían alcanzar los 35°C. La llegada de aire húmedo desde Europa Central agravará la sensación térmica, incrementando significativamente el bochorno. Esta combinación de calor y humedad podría provocar problemas de salud, especialmente en personas vulnerables. Las autoridades recomiendan tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. Se espera que la alta humedad intensifique la incomodidad y dificulte la regulación de la temperatura corporal. La situación requiere atención y medidas preventivas para proteger a la población.