El movimiento “Kreni-promeni” (Comienza-Cambia) ha solicitado a las autoridades locales que permitan el trabajo desde casa en aquellas zonas donde se preveén temperaturas de 37 grados Celsius o superiores. La iniciativa busca proteger la salud de los trabajadores ante las altas temperaturas. Se insta a las administraciones a emitir recomendaciones oficiales para facilitar esta modalidad de trabajo. El objetivo es evitar golpes de calor y otros problemas de salud relacionados con el calor extremo. La organización argumenta que el teletrabajo es una medida preventiva sencilla y efectiva. Esta petición se produce en anticipación a las previsiones meteorológicas que anuncian un aumento significativo de las temperaturas. Se espera que las autoridades consideren la propuesta para salvaguardar el bienestar de los empleados.
