Científicos chinos han creado una batería de iones de litio de estado sólido, basada en cerámica, capaz de operar en condiciones de calor extremo. Esta nueva tecnología funciona de manera estable hasta los 150 grados Celsius y soporta picos de temperatura de hasta 300 grados, superando a las baterías de iones de litio convencionales. La investigación, liderada por la Universidad Tsinghua, busca ofrecer una alternativa más segura y fiable para dispositivos como sensores inteligentes, equipos aeroespaciales y aplicaciones militares. A diferencia de las baterías tradicionales, esta no es inflamable, reduciendo significativamente los riesgos asociados a su uso. Su pequeño tamaño la hace ideal para integrarse en sistemas compactos. Este avance podría impulsar el desarrollo de tecnologías que requieren un rendimiento consistente en entornos de alta temperatura. Los resultados sugieren un futuro prometedor para la energía en condiciones extremas.